
Evitar el frío en los vestuarios
¿Alguna vez has entrado en un vestuario o área de cambio y has sentido ese frío intenso? Eso ocurre constantemente. Los techos son muy altos y las puertas se abren y cierran constantemente, lo que hace que toda la caloridad se escape.
La mayoría de las personas intentan solucionar esto con calefacción por aire forzado. Pero aquí está el problema: el calor asciende, por lo que el techo se calienta mientras las personas que están en el suelo siguen temblando de frío.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos calentadores infrarrojos montados en el techo. En lugar de intentar calentar el aire, estos dispositivos emiten calor directamente sobre las personas y los suelos. Es como estar bajo el sol en un día frío de invierno.
Ese calor “instantáneo”
¿Conoces esa sensación en los gimnasios de alta calidad, donde al entrar inmediatamente te sientes cómodo? Eso se debe a la tecnología de ondas cortas de infrarrojos.
La mayoría de los calentadores necesitan tiempo para “activarse”, pero los calentadores de ondas cortas alcanzan su temperatura máxima en segundos. Elegimos sistemas que operen en una longitud de onda específica (entre 0,76 y 1,4 micrómetros), porque eso es lo que realmente penetra en la piel. No solo calientan la superficie, sino que también hacen que uno se sienta caliente rápidamente.
Instalación de los calentadores
Instalarlos en el techo es la mejor opción. De esta manera, se logra una distribución más amplia del calor, es decir, se cubre más área con menos energía.
Un consejo relacionado con la electricidad: estos dispositivos consumen mucha corriente en cuanto se encienden. Siempre los conectamos a circuitos dedicados. No queremos que los disyuntores se disparen solo porque unos cuantos calentadores se encienden al mismo tiempo.
Encontrar el equilibrio perfecto
Sin embargo, hay un problema: si no tienes cuidado, podrías crear “puntos calientes”.
Si los calentadores están demasiado cerca del suelo o su potencia es demasiado alta, la persona que está justo debajo de ellos se sentirá como si estuviera siendo quemada, mientras que la persona que está a dos metros de distancia seguirá sintiendo frío. Se trata de equilibrar la altura del techo con la potencia del calentador.
Para solucionarlo, generalmente instalamos reguladores de intensidad o controladores multifásicos. De esta manera, puedes reducir la intensidad del calor cuando el edificio ya está cálido. Así, todos se sienten cómodos y evitas gastar dinero en electricidad innecesaria.