
En la línea de moldeo, cada minuto que la puerta del horno permanece abierta o el vidrio no está a la temperatura adecuada, se pierden piezas. El calentamiento por convección alarga los tiempos de ciclo, y el calor desigual provoca distorsiones ópticas y grietas debido a las tensiones térmicas después del moldeo. Hemos diseñado nuestros módulos de calentamiento rápido para abordar ambos problemas al mismo tiempo.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico Nos basamos en emisores de cuarzo de onda corta infrarroja (SWIR), ajustados a la banda de absorción del vidrio. De esta manera, la energía se dirige directamente hacia la superficie del vidrio, en lugar de calentar el aire. El resultado es un calentamiento rápido y preciso. Los módulos típicos funcionan a 200–400 kW, con 400 V de tensión trifásica. Pueden reemplazar fácilmente a los sistemas existentes, ya que incluyen bridas y conectores estándar. El control de zonas permite mantener un campo térmico uniforme, reduciendo así la diferencia de temperatura entre los bordes y el centro del vidrio, lo que disminuye las tensiones durante el proceso de moldeo.
La clave está en que, en el calentamiento rápido del vidrio, la velocidad solo es útil si es repetible. El sistema SWIR reduce significativamente el tiempo necesario para calentar el vidrio, permitiendo ciclos más cortos sin sacrificar la calidad del producto. Esto significa más piezas por turno y menos rechazos debido a defectos ópticos.
El consumo de energía también disminuye, ya que menos calor se dispersa en el aire ambiente. Además, la menor inercia térmica significa que la potencia de reposo también es menor. En resumen, se obtienen menos kWh por pieza y se necesitan menos cambios de calefactores. Esto reduce tanto los costos operativos como el tiempo de inactividad por mantenimiento.
Cosas que hay que tener en cuenta Se pueden obtener todos los beneficios cuando la geometría de la línea y los tiempos de permanencia coinciden con el perfil de calentamiento. Es necesario planificar un tiempo suficiente para que las lámparas se calienten y enfríen adecuadamente. Además, el sistema de control debe ser capaz de mantenerse dentro de los límites establecidos, sin excederlos.
Es importante mantener los reflectores limpios y asegurarse de que haya el espacio adecuado entre ellos, para evitar sobrecalentamiento localizado. En caso de renovaciones, se debe verificar la compatibilidad de voltaje, montaje y conectores con la prensa o horno antes de realizar el cambio.