
Los precios de la energía siguen aumentando, y esa factura mensual de calefacción puede convertir una oficina tranquila en un lugar donde siempre hay preocupaciones. Cuando el aire parece frío y el termostato sigue intentando mantener una temperatura cómoda, es necesario utilizar un sistema de calefacción que se enfocque en las personas, y no en los espacios vacíos. Los calentadores eléctricos por infrarrojos entregan calor justo donde es necesario: directamente sobre los escritorios, las áreas de reunión y las personas que se encuentran allí.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico Los calentadores eléctricos por infrarrojos utilizan calor radiante, al igual que el sol; transfieren el calor directamente a las superficies y a las personas, en lugar de calentar primero el aire. Esto se combina con un elemento de fibra de carbono de bajo consumo energético y un termostato preciso que mantiene una temperatura constante, sin encenderse y apagarse constantemente. El resultado es un calor rápido y uniforme, que comienza casi instantáneamente y solo consume energía cuando es necesario. Muchos modelos adecuados para oficinas funcionan con tomacorrientes estándar de 120 V, por lo que su instalación es sencilla y no requiere cambios costosos en la red eléctrica.
Por qué esto funciona en las oficinas Las oficinas suelen tener una distribución desigual del calor: las habitaciones periféricas están heladas, mientras que las habitaciones interiores se sobrecalientan. Con el calor radiante, se siente el calor de inmediato, y no hay ruido ni corrientes de aire provenientes de los sistemas de aire forzado. Dado que el calentador se enfoca en las zonas ocupadas, se puede mantener la comodidad mientras se reduce el ajuste general del termostato.
En la práctica, esto significa que el consumo de energía se dirige hacia la calefacción de las áreas donde realmente se necesita, en lugar de todo el edificio. La ventaja es evidente: menor consumo de electricidad, facturas más bajas y un nivel de comodidad constante, lo que permite concentrarse en el trabajo, en lugar de en ajustar el termostato.
Cosas importantes a tener en cuenta El calor por infrarrojos es más eficaz cuando los objetos y las personas se encuentran dentro del alcance visual del calentador, por lo que su ubicación es importante. Direccione los calentadores hacia los escritorios, las mesas de reuniones y las áreas comunes, y evite bloquear el haz con particiones altas. Para obtener los mejores resultados, combine los calentadores por infrarrojos con un buen aislamiento y una estrategia inteligente de uso del termostato.
Una desventaja: el calor radiante calienta rápidamente las superficies y las personas, pero no calienta toda la habitación tan rápido como el aire forzado. Planifique la distribución de los calentadores de manera que cubran directamente las áreas necesarias, y así tendrá la comodidad que desea, sin tener que preocuparse por las altas facturas de energía.